domingo, 30 de septiembre de 2012

La llegada de Don Vicente.

 Internet, maravillosa fuente inagotable de información. El mejor invento del hombre después de la Nutella y el Capitan del Espacio.
Gracias a ti, oh San Internet, encontré a Don Vicente.
Bue, es un mueble, un vajillero antiguo que encontré buscando algo parecido a lo que tenía mi abuela en su casa. Esos muebles de comedor que te dan una sensación de hogar, de bizcochuelo calentito con café con leche, que podés meter de todo porque es inmenso pero a su vez no te ocupa tanto espacio. Y fuerte sobre toda las cosas, bien robusto para que dure mil años. Ahh que placer...!
Me lo trajeron a casa un sábado a la tarde y con él también fue amor a primera vista. Recuerdo haberlo mirado a Maridovio y decirle: tenemos que ponerle un nombre! 
Y se vé que, no sé, tendría hambre, estaría pensando en un plato de pasta porque enseguida me dijo: "Don Vicente"... Y me encantó! 


-Viiik dónde está mi billetera?
- arriba de Don Vicente- ... así nomás como si fuese un vecino el pobre.
Este Don me va a llevar bastante trabajo pero de a poco lo voy a ir pintando y reparando. Amo las puertitas corredizas de vidrio y ese espacio marcado para poner botellas que denota el estilo de vida en aquellos años, cuando después de cenar se tomaban una copita de cognac. Quizás el ritmo de vida era otro...
Como ya dije, soy autodidacta, con un poco de cabeza dura y algo de caprichosa, por lo que de esto voy a sacar muchos nuevos trucos para poder seguir adelante con mi proyecto de reciclaje. Prometo contar todos los errores para que Uds. no los cometan y si en el camino se les ocurre algo, tengo los oídos bien abiertos.
Buen domingo para todos!!!




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